Vida monástica

La vida monástica es la confraternidad de hombres o mujeres, cuyo vínculo es la gracia sobrenatural de la fe. Pero no es una simple sociedad humana, no es un club de ‘fans’ de Dios; tampoco es una simple asociación con determinada ‘función’ benéfica dentro de la Iglesia, ni mucho menos representa un ‘modus vivendi’ acomodado.

La vida monástica es una vida de oración, trabajo y alabanza a Dios en gratitud a su amor y en respuesta a su invitación: “sed santos, como Yo soy santo”.

Cada miembro de la comunidad opta libremente por ‘buscar a Dios’ a través de su consagración, de sus votos, de la lectura santa, de la obediencia a los superiores, en los sacramentos, en los retos y maravillas que presenta la vida comunitaria, en el silencio, en una vida disciplinada, de renuncia.
Se ha afirmado, y por cierto muy atinadamente, que la vida monástica es un medio, un camino de salvación, pero que no es el único, ni siquiera indispensable, porque de lo contrario todos los cristianos tendrían que ser monjes para poder salvarse, ¡no es así!
La vida monástica es un escuchar y obedecer al Maestro que día a día nos interpela, es más, le habla directo a nuestro corazón.

La humildad, obediencia, oración, silencio, soledad son medios por los que –a pesar de nuestra fragilidad humana- renunciamos a nuestros propios gustos y deseos, encaminándonos a vivir la verdadera libertad y felicidad de los hijos de Dios.

Las Santas Escrituras constituyen un pilar importante dentro de la vida monástica, por tanto, este estilo de vida no es ajeno a la cristiandad, sino que goza de vigor y energía que proceden de Cristo manifestado y revelado en las Sagradas Escrituras.

La vida monástica es una tradición viva que, lejos de ser una mera institución, es la ‘escuela del servicio divino’.

El Carisma Benedictino

El carisma monástico Benedictino se resume en ORAR Y TRABAJAR. Vivimos y oramos en comunidad.

Nos caracteriza, también, nuestro trabajo y apostolado. Este depende del país, cultura y necesidades donde hay presencia monástica Benedictina. En algunos países los monjes se dedican a la educación; en otros el trabajo pastoral en parroquias.

Aspectos importantes de la vida monástica en el priorato San José

La Eucaristía.
La oración y lectura espiritual, personal y comunitaria.
El trabajo educativo y manual.
Enseñanza y administración en el Colegio Seminario San José.